Corpus 2017

Con muy buena participación de público se celebró la misa solemne y procesión del Corpus de este año.

Dado que por segundo año acompaña a la procesión la danza de la Moma, traemos alguna explicación acerca de esta danza, extraída de "La danza de la Moma del Corpus de Valencia", por Antonio Atienza Peñarrocha, en Cervantes virtual:

Esta es una danza pantomímica, es decir, que representa una pequeña historia: el asedio y ataque de los siete Pecados Capitales, los Momos, capitaneados por la Soberbia, a la Virtud o la Gracia, la Moma. A lo largo de su desarrollo, la Moma es acosada, tentada y fingidamente golpeada, para finalmente vencer sobre sus enemigos.

La indumentaria de la Danza se ha conservado bastante bien. Como desde el siglo pasado diversas poblaciones adoptaron la Danza para engalanar sus procesiones de Corpus o patronales, diversas roperías o casas de alquiler de trajes tenían vestidos de momos y moma. De ahí las pequeñas variantes en colores.

El Momo lleva una túnica corta que le cubre hasta las caderas, con manga larga. El color varía desde el rojo anaranjado hasta el granate. La tela era arpillera o algodón. En torno al vuelo o borde inferior de la túnica y a lo largo de las mangas llevan unos adornos de tela negra recortada y cosida en forma de rama con hojas. El escote tiene forma de T, con una tira de tela amarilla a modo de puntilla. En algunos ejemplares este escote está ribeteado en negro. En fotografías y grabados antiguos se aprecian unos lacitos, presumiblemente amarillos, sobre la costura de la manga en el hombro. También llevaban abierta el final inferior de la costura central de la espalda, que iba bordeada con una tira amarilla similar a la del escote.

Los calzones son hasta la rodilla, negros con tiras amarillas horizontales. Antiguamente estas tiras iban desde la cintura hasta el extremo inferior, pero en los modelos actuales son tiras más anchas y sólo cubren las perneras. Los calzones se anudan a la rodilla. Las pantorrillas se cubren con medias blancas, y se calzan los pies con alpargatas de careta, de suela de cáñamo o esparto, y sujetas al tobillo con vetas de algodón negras.

El sombrero es una pieza cónica compuesta de tiras de tela amarillas, rojas y verdes, cosidas al forro, puestas de forma horizontal y solapadas de arriba abajo. Lleva una cogotera de tela verde, de unos cuarenta cms. de larga, bordeada de una tira fruncida amarilla, con un motivo diabólico de tela negra cosida: un dragón o un lagarto. En un traje antiguo que pudimos ver este motivo iba impreso, y debajo de él el nombre del pecado: Soberbia, Ira, Lujuria, etc. En la actualidad, en alguna población se ha buscado el símbolo animal correspondiente a cada uno de los pecados, y tal es la figura que lleva el pecado correspondiente cosida en la cogotera. Completan su atuendo con un antifaz negro, que en los grabados antiguos se aprecia más grande, cubriendo toda la cara como una máscara.

El equipo del Momo se completa con el bastón, que antes era delgado y con el extremo curvado, como un gaíato o cayado, y ahora es más grueso, de unos tres o cuatros cms. de diámetro; la longitud sigue siendo de un metro.

La Moma lleva un traje al estilo tradicional valenciano, de mujer. Es de color blanco en su totalidad. Antaño la falda podía ser de color más o menos suave, y antes de la recuperación de Pardo y Garrido no era extraño que saliera con falda azul; pero el color dominante siempre ha sido el blanco. En la cabeza lleva una mantilla blanca, de tela, de las tradicionalmente llamadas "de media luna" por ser de forma semicircular. Sobre la mantilla llevaba una corona hecha de flores, aunque ahora porta una de latón dorado rellena de aquellas. Lleva guantes y zapatillas blancos. En la mano derecha empuña con un pañuelo un cetro dorado. Arenas Andújar afirma que este cetro estaba rematado con el escudo de la ciudad, y que en el costado izquierdo llevaba un jarroncito con más flores. La cara la lleva cubierta con un antifaz con falda o babero, blancos, que le cubren todo el rostro. Debe tenerse en cuenta que según una rancia tradición oral la Moma debía ser un hombre barbado, y debía ir bien cubierto, tanto por recato como por ocultar su masculinidad.

La Moma, a partir de 1860 aproximadamente, llegó a tener un aspecto lastimoso. Pero hoy día los bailadores que hacen de Moma, conscientes de su protagonismo, han tenido especial cuidado en la confección de "su" traje de Moma, y se atavían con meticulosidad y preciosismo. Así, el corpiño se elabora como los antiguos jubones del XVIII, Con ballenas; la manteleta y el delantal, así Como la falda del antifaz, se bordan con algunos hilos de oro y con motivos eucarísticos. El resultado dignifica todavía más el baile.

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(fotos Félix Perona García)