El Colegio Regina Carmeli celebra al fundador de su Congregación, el beato P. Palau

El pasado día 7 el colegio Regina Carmeli, perteneciente a la Congregación de Carmelitas Misioneras Teresianas, celebró con una solemne eucaristía la festividad de su fundador, el carmelita español beato Francisco Palau, nacido en el año 1810 y beatificado por el papa Juan Pablo II el 24 de abril de 1988. 
El colegio, además de impartir enseñanzas que potencien las capacidades intelectuales, dedica especial atención a la formación humana y espiritual de los alumnos. Fue fundado en el año 1965, y como colegio concertado imparte formación Infantil, Primaria y E.S.O.

texto y fotos Félix Garrido Gil.

 

Acerca del beato Palau

Nació en Aytona (Lleida) el 29 de diciembre de 1811, de familia pobre y muy cristiana. En 1828 ingresó en el seminario de Lleida, donde estudió filosofía y teología durante cuatro años. En 1832 vistió el hábito de carmelita teresiano en Barcelona, donde profesó al año siguiente. Fue ordenado sacerdote en 1836. Se entregó de lleno al apostolado y a la oración. Vivió doce años exiliado en Francia (1840-1851) y vuelto a España, se le confinó injustamente a Ibiza (1854-1860).

En la soledad del Vedrá, majestuoso islote frente a Ibiza, vive las vicisitudes de la Iglesia inmerso en su misterio. En Baleares funda el 1860 dos congregaciones religiosas: Hermanas Carmelitas Misioneras y Hermanas Carmelitas Misioneras Teresianas, que encarnan su espíritu y hacen que el padre Palau siga aún hoy vivo en sus hijas. La reina Isabel II interviene para que regrese a España, donde organiza su intenso apostolado. Ha medido sus fuerzas con todos los obstáculos y cuenta con la gracia para ganar todas las batallas que le presente el enemigo.

Dotado por Dios con el don de profecía y milagros, tuvo que soportar varias denuncias y juicios por las numerosas curaciones que hacía sin ser facultativo. En varias ocasiones practicó los exorcismos con el más cumplido éxito. Predica misiones populares en las islas y en la península, extendiendo la devoción mariana a su paso. Viaja a Roma en 1866 y de nuevo en 1870 para presentar sus preocupaciones sobre el exorcistado al papa y a los Padres del Concilio Vaticano I.

Muere en Tarragona el 20 de marzo de 1872 a los 61 años de edad. En 1988 es beatificado por el papa Juan Pablo II. Entre los carmelitas su fiesta se celebra el 7 de noviembre.

(Tomado de «Los santos carmelitas», del P. López-Melús, O.C. a través del web El Testigo Fiel)