Hace tres años se formó la nueva Cofradía de la Virgen de Agosto, y hay que decir que podemos ver lo importante que es que los altares y devociones tengan una cofradía trabajando en ellos.
Ya sabemos que la Virgen de Agosto no cae precisamente en el mejor momento: verano, calor, vacaciones, aun no llegan los que vienen a las fiestas del pueblo. Sin embargo, y a pesar de que estas condiciones son las mismas todos los años, es notable cómo ha cambiado el panorama de esta tan bella como central devoción cristiana —de especial arraigo en la Comunidad Valenciana— desde que tiene su Cofradía. No es sólo que la imagen esté cuidada con primor (que lo es), ni que el altar esté siempre limpio, iluminado y con flores (que también): es que la misma fiesta va tomando protagonismo entre las fiestas de la parroquia.
Este mismo año se ha incorporado algo nuevo: el rezo del Ángelus al mediodía del día 14, que prepara ya para la fiesta. Y aunque por supuesto no llegue a tener la concurrencia de la misa, prepara los corazones... y también prepara el espacio, el templo, la imagen.
Con mucho criterio, ya que este año caía en viernes, D. Juan pidió que se dejase la imagen montada en el altar todo el fin de semana, algo que ayudó a difundir mejor la devoción, ya que lo que para los que vivimos aquí es normal: la presencia en el altar de la Virgen durmiendo, en el momento en que será elevada al cielo, es algo que no es habitual ver en otras latitudes, y muchos que no llegaron a participar de la fiesta se sorprendieron el fin de semana de ese "montaje".
Enhorabuena a la Cofradía de la Virgen por el excelente trabajo que están llevando a cabo, también a las Clavariesas del año 2000, que celebraron sus 25 años desde la fiesta, y dieron con su presencia el toque de continuidad a las distintas formas de celebrar que cada época va desplegando.
Aquí hay fotos para recordar las dos celebraciones: el Ángelus y la misa mayor
