«Dadles vosotros de comer»

No saben rezar el padrenuestro ni van a misa los domingos. Les cuesta hablar con nosotros, no saben firmar ni preparar los documentos que les pedimos, pero responden a todo con un “muchas gracias”.

Son los “últimos” del evangelio, los Hijos de Dios venidos en patera, los desahuciados de su país, los que se sienten felices al ver que alguien se interesa por ellos y atiende sus necesidades.

Con lo recogido en colegios, en las ofrendas en la misa de los niños del Catecismo, en la operación “bolsa y manta“ y la aportación de feligreses anónimos, los voluntarios de Caritas pudieron preparar SETENTA Y CUATRO bolsas. Cada una
contenía 14 artículos de primera necesidad. Aceite, pasta, leche, material de higiene, dulces, latas de conserva, turrones. Para las familias con niños pequeños se facilitaron pañales, envasados de papillas de frutas, carne y pescado.

Caritas parroquial, a pesar de sus pocos “panes y peces” cumplió con el mandato del Señor: «dadles vosotros de comer».

No dejamos de apelar a la generosidad de la feligresía para poderles atender a lo largo del año, haciéndose socio de caritas. «A los pobres los tendréis siempre con vosotros» (Mateo 26,11, Marcos 14,7, Juan 12,8)

Quienes deseen hacerse socios, con una cantidad mensual debitable por cuenta, o a pagar a un voluntario, pueden tilizar el formulario que se encuentra en la entrada de la iglesia.